900 494 387

Web recomendada por la Asociación Nacional de Certificadores Energéticos ANACERT

Auditorí­a energética de viviendas

Auditoría energética de viviendas y edificios

La auditoría energética es un paso más allá en busca de la eficiencia energética. Es, desde luego, opcional y se produce tras la certificación energética que indica las pautas a seguir. El siguiente paso ya será la rehabilitación energética siguiendo las recomendaciones de la auditoría. Tras ella se recogerán los frutos y se empezarán a amortizar la inversión realizada.

Toda auditorí­a energética de viviendas y edificios ha de cumplir unos requisitos específicos y ha de pasar por diferentes etapas. El primer paso, tras la certificación energética de todo el edificio o individualizada en cada parte de él, consiste en la recopilación de datos por parte del auditor. Este necesitará toda la información relativa a planos y documentación sobre el edificio, copias de las facturas de consumos realizados, caracterí­sticas de los diferentes sistemas de calefacción y refrigeración, así­ como de todos los sistemas eléctricos. Como último paso para realizar la auditoría energética de la vivienda o edificio necesitará hacer un estudio meteorológico de la zona donde se ubica el inmueble.

 

Posteriormente la empresa auditora realizará mediante una inspección la comprobación de los datos suministrados y hará un estudio preliminar sobre posibles deficiencias de los sistemas. A la vez hará entrega de cuestionarios a todos los usuarios del edificio para determinar los hábitos de consumo. Con toda esta información ya se está en condiciones de pasar a la siguiente fase de la auditoría energética, en la que se hará un informe preliminar de la situación actual y de las medidas experimentales que se tomarán para ajustar los parámetros de confort y consumo a una situación óptima.

  

Clasificación energética y mejoras

Una vez determinadas las mejoras, hay que calcular cuál va a ser el coste de la inversión y el coste de la posterior explotación, así­ como el tiempo necesario para amortizar todo lo invertido. Otro elemento fundamental analizado en la auditoría es el impacto medioambiental de las mejoras a realizar. El trabajo concluye con la presentación del informe final del estudio, que incluye clasificación energética asignada. Esta clasificación energética es similar a las que tienen los electrodomésticos, que puede ser de categoría A, B, C, D, E, F o G.

  

Los elementos que se analizan en este tipo de certificación es la orientación del edificio, la instalación existente de agua caliente y calefacción, el sistema de refrigeración instalado, el aislamiento, tanto térmico como acústico, haciendo especial hincapié en el tipo de ventanas y acristalamiento instalado y si existe algún tipo de instalación para el aprovechamiento de energí­as renovables, como podría ser la instalación de paneles solares para el agua caliente o sistemas de aprovechamiento de biomasa.

  

Auditoría energética de viviendas y edificios por profesionales autorizados

Para conseguir una mayor eficiencia en los hogares se aconseja la instalación de una serie de dispositivos que hacen que el consumo sea mucho más racional y equilibrado. El control de la iluminación se puede realizar mediante la instalación de reguladores electrónicos, detectores de presencia y de movimiento. Para los sistemas de climatización es muy extendido el uso de programadores horarios y termostatos de control de temperatura.

  

El propietario del edificio puede elegir libremente quién realizará la auditoría energética, pero ha de tener en cuenta que esta ha de hacerse por personal técnico cualificado, con la titulación y certificación habilitante para el ejercicio de estas funciones.Además, el dueño del inmueble está obligado a registrar el certificado de eficiencia energ&eeacute;tica en los registros públicos habilitados por las Comunidades Autónomas.

Autor: Marita Meyer Evans