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Calificación energética

Calificación energéticaLa calificación energética en edificios es, entre otros, el resultado del proceso de certificación energética de un inmueble. Dicho proceso culmina con la expedición de un certificado de eficiencia energética que contiene dicha calificación, en una escala que va desde la A (la mejor) a la G. Supone una valoración sobre la forma en que el inmueble optimiza el consumo de energía, y cuyo cálculo corresponde a un técnico competente. La valoración considera, entre otros, factores como el aislamiento de ventanas y cerramientos, el rendimiento de sistemas de calefacción y aire acondicionado, o las necesidades energéticas del edificio para alcanzar las condiciones normales de confort térmico o lumínico.

Como ya se ha dicho, la calificación energética de viviendas y edficios es un valor de una escala de siete niveles entre la letra A y la G, donde la nota A corresponde al mayor nivel de eficiencia energética. Los procedimientos prefijados de cálculo permiten comparar de forma objetiva edificios similares y determinar así cual es más eficiente desde el punto de vista del consumo energético. Reducir las emisiones de CO2 y el consumo energético global son los objetivos finales perseguidos en un sector, como el de la edificación, que según estimaciones supone el 40% del consumo total de energí­a en Europa.

La calificación y la certificación energética

El término de calificación energética define la valoración, o nota final que obtiene el inmueble. En cambio la certificación energética es un concepto más amplio, que engloba al conjunto de informes y documentación administrativa exigidos al técnico que realiza el estudio.

En España la certificación de eficiencia energética debe ser registrada en un órgano competente de nivel autonómico y tiene un periodo de validez de 10 años. El responsable de encargar dicha certificación, así­ como de su renovación periódica, es siempre el propietario del edificio.

Ámbito legal y edificios objeto de calificación energética

La obligatoriedad de la calificación energética se establece por medio de una directiva del Parlamento Europeo aprobada en 2002 y refundida posteriormente en mayo de 2010. En España la obligatoriedad de la calificación energética para edificios de nueva construcción fue establecida por un real decreto aprobado en enero de 2007. También se incluían en él los edificios objeto de importantes reformas o rehabilitaciones a partir de dicha fecha.

Los edificios construidos con anterioridad a 2007 también deberán certificar su eficiencia energética antes de efectuar cualquier operación de venta o arrendamiento del inmueble, así­ como al realizar cualquier publicidad del mismo. Esta obligación entrará en vigor tras la aprobación de un real decreto que tendrá lugar a comienzos de 2013.

Viviendas, locales, edificios residenciales o de oficinas estarán obligados a acreditar su calificación energética antes de proceder a su venta o alquiler. Solo casos muy particulares como edificios industriales y agrícolas, religiosos, construcciones provisionales, monumentos o edificios patrimoniales estarán exentos de esta obligación.

Expresión de la calificación energética. Etiqueta de eficiencia energética

Además de las previsibles reducciones del consumo y de la dependencia energética en todo el ámbito europeo, la obligatoriedad de la calificación energética supone una gran ventaja para el comprador o arrendatario, que empezará a valorar criterios de eficiencia e el gasto a la hora de comparar entre distintas opciones disponibles en el mercado.

Para poder establecer comparaciones válidas es preciso expresar la calificación energética en unos valores sobre una escala estándar. De forma análoga a los electrodomésticos, la escala del rojo al verde y de la G a la A clasificará el inmueble objeto de estudio en un nivel que nos dará idea de los consumos energéticos del mismo.

Siguiendo con las directrices europeas la formalización de la calificación energética se realizará por medio de la etiqueta de eficiencia energética, que deberá aparecer en cualquier oferta o promoción inmobiliaria. En el caso de edificios de uso público de más de 500 metros cuadrados también será obligatoria la exhibición de la etiqueta en lugar visible dentro del propio edificio. 

Autor: Marita Meyer Evans